¿QUIÉN DA MÁS? FRENTE POR FRENTE AL MUSEO DEL PRADO_Javier Mosteiro

museo ambasz

¡Curioso destino el de esta ciudad nuestra de Madrid! Siempre cayendo, recidivantemente, en errores ya cometidos; y entre ellos, claro, los que afectan a la preservación del patrimonio arquitectónico-urbano.

Recuerdo ahora lo que sostuvo el alcalde Álvarez del Manzano en la sesión constitutiva de la Comisión de Estética Urbana. Dijo entonces que, con ella, pretendía un ámbito de «resistencia» —más allá de la que razonablemente pudiera ejercer un concejal o un alcalde— a los mil y un ofrecimientos de escultores, artistas, presidentes de instituciones, embajadores de variopintos países… para levantar monumentos en el espacio público.

Es muy entendible, en efecto, que una corporación privada proponga «costear» una estatua a uno de sus próceres en el jardín del Retiro; muy entendible que una embajada se ofrezca a «sufragar» la erección de un obelisco en la avenida que lleve, precisamente, el nombre de ese lejano país; entendible, enormemente entendible, que un más o menos acreditado artista pretenda «donar» obsequiosamente su obra para que se exhiba en un privilegiado enclave de la ciudad. Así, sin más control y sin resistencia posible —Comisión de Estética Urbana dixit—, habían venido apareciendo por nuestras calles y jardines todo tipo de objetos, mejores y peores; y todos ellos, ofrecidos con explícita generosidad por el donante (para quien, sin duda, eran de extraordinario valor).

Decía al principio que no aprendemos de los errores y que, recurrentemente, seguimos tropezando con ellos; y digo ahora que aun llegamos a superarlos en escala, con creces. En nuestros días el afamado arquitecto Emilio Ambasz quiere —muy generosamente también— «legar» una obra a Madrid, ciudad por la que, parece, siente predilección. Se trata de un obsequio doble, dos por el precio de uno: uno, el continente, el edificio que ha proyectado; y otro, el contenido, el «Museo de las Artes de la Arquitectura, Diseño y Urbanismo».

Para su flamante museo, Ambasz no ha parado mientes en un solar cualquiera: sólo ha tenido ojos para un edificio que se levanta frente por frente al Museo del Prado. Es muy entendible —como decíamos más arriba— que el inopinado arquitecto-promotor quiera levantar su museo en este predilecto lugar; a dos pasos, además, del Reina Sofía y del Thyssen-Bornemisza. ¿A qué arquitecto o estudiante de arquitectura no se le haría la boca agua con eso? (¿y algunos de éstos —preguntado sea entre paréntesis— no podrían presentar proyectos que no fueran de inferior calidad al del arquitecto argentino?).

Todo eso es muy entendible. ¡Claro que sí! Pero lo es mucho menos que el anterior equipo municipal cayera en el señuelo; y aun que esta nueva corporación (que parecía oponerse a las prácticas entusiastas de la anterior alcaldesa) se lo esté pensando todavía…

La cuestión no es sólo que, para tal «regalito», haya que demoler un edificio que el Ayuntamiento parece estar dispuesto a descatalogar (nueva descatalogación ad aedificium —admítaseme lo macarrónico— si no ad personam: como en Canalejas, como en la plaza de España…). La cosa, lo importante, está en el procedimiento.

¿Contar, sin más consideraciones, con generosísimos donantes? ¿Recibir regalos sin hacerlos pasar por el «antivirus»? ¿Aceptar, porque sí, un programa museográfico? (por cierto, ¿qué ha pasado con el recientemente desmantelado Museo Nacional de Arquitectura?) ¿Cesión —o «concesión» o lo que sea la forma legal elegida— de un sitio de tal valor en la ciudad por el ofrecimiento, si no el capricho, de un particular (por más que sea un célebre arquitecto del internacional y plenipotenciario Star System)?

Por una vez, estoy de acuerdo con Álvarez del Manzano: establezcamos estructuras y procedimientos que nos preserven de tales dádivas; y que respalden al concejal, al alcalde o a la alcaldesa cuando, muy educadamente, tengan que decir: «¡No, gracias!».

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Una respuesta a ¿QUIÉN DA MÁS? FRENTE POR FRENTE AL MUSEO DEL PRADO_Javier Mosteiro

  1. Mariano dijo:

    Es triste esa desconexión entre algunos expertos en arquitectura y los ciudadanos. Por lo que leo en las redes sociales y foros el edificio actual es bastante despreciado, por feo, por la mayoría de los ciudadanos.

    ¿Es valioso? ¡Qué pánico me dan esos horribles edificios que afean nuestra ciudad y que algún experto dice que es valioso!

    El Paseo del Prado es demasiado importante para Madrid como para tener en el un edificio valiosito para algún experto. Es terriblemente feo.

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